La definición de PROM es ruptura de membranas antes de El
inicio del parto. Rotura antes de las 37
semanas de gestación
La ruptura de la membrana puede ocurrir por una variedad de
razones. Aunque la rotura de la membrana a término puede resultar de Un
debilitamiento fisiológico normal de las membranas. Combinado con fuerzas
cortantes creadas por el útero. contracciones, la PROM prematura puede resultar
de una amplia
Estructura de las membranas amnióticas
La ruptura de las membranas fetales durante el
trabajo de parto, se ha atribuido a una debilidad
generalizada de éstas debido a las contracciones uterinas
y al estiramiento repetido. Se ha encontrado
disminución de la fuerza tensil de las membranas
luego del trabajo de parto, comparado con aquellas
en las que se termina el embarazo por cesárea.1
En la RPM ha sido más difícil establecer debilidad
en las membranas fetales cuando ésta ocurre, al
compararlas con membranas que fueron rotas artifi
cialmente durante el trabajo de parto.6,7 Se ha
identifi cado un área cercana al lugar de ruptura y
se ha descrito como “zona de morfología alterada”,
presente antes de la ruptura de la membrana
y debida al trabajo de parto. Según Malak et al. es
posible que esta zona represente el sitio desde donde
se inicie el proceso de ruptura.7
Nuevos estudios
han intentado determinar si estos cambios ocurrían
previamente al trabajo de parto. McLaren et al. en
su estudio publicado consideraron tomar muestras
de las membranas fetales a diferentes regiones), encontrando las siguientes diferencias:
a). las membranas cervicales pudieran representar
una región de debilidad estructural susceptible a la
ruptura de membranas durante el trabajo de parto,
y b). las relaciones paracrinas entre las membranas
fetales y el miometrio pudieran estar afectadas cualitativamente
entre diferentes regiones del útero.
Estructura de las membranas amnióticas
MECANISMOS DE LA
ENFERMEDAD
La ruptura de las membranas fetales durante el
trabajo de parto, se ha atribuido a una debilidad
generalizada de éstas debido a las contracciones uterinas
y al estiramiento repetido. Se ha encontrado
disminución de la fuerza tensil de las membranas
luego del trabajo de parto, comparado con aquellas
en las que se termina el embarazo por cesárea.1
En la RPM ha sido más difícil establecer debilidad
en las membranas fetales cuando ésta ocurre, al
compararlas con membranas que fueron rotas artifi
cialmente durante el trabajo de parto.6,7 Se ha
identifi cado un área cercana al lugar de ruptura y
se ha descrito como “zona de morfología alterada”,
presente antes de la ruptura de la membrana
y debida al trabajo de parto. Según Malak et al. es
posible que esta zona represente el sitio desde donde
se inicie el proceso de ruptura.7
Nuevos estudios
han intentado determinar si estos cambios ocurrían
previamente al trabajo de parto. McLaren et al. en
su estudio publicado consideraron tomar muestras
de las membranas fetales a diferentes regiones), encontrando las siguientes diferencias:
a). las membranas cervicales pudieran representar
una región de debilidad estructural susceptible a la
ruptura de membranas durante el trabajo de parto,
y b). las relaciones paracrinas entre las membranas
fetales y el miometrio pudieran estar afectadas cualitativamente
entre diferentes regiones del útero.
Diagnostico
El diagnóstico de RPM se basa en la constatación de la salida de líquido amniótico. En un 80- 90% es
evidenciable al colocar un espéculo, tras realizar maniobras de valsalva. En un 10-20% de los casos
aparecen dudas en el diagnóstico ya sea porque:
a. La pérdida de líquido es intermitente.
b. No se evidencia hidrorrea en vagina durante la exploración física.
c. Existe contaminación por secreciones cervicales, semen, sangre, orina.
En caso de no objetivarse hidrorrea franca, se optará por realizar las siguientes pruebas diagnósticas:
1. Comprobación de pH vaginal (normal pH 3.4-5.5): Es un test colorimétrico. El líquido amniótico es
alcalino (pH > a 6.5). Presenta falsos positivos (semen, orina, sangre, vaginosis bacteriana) y falsos
negativos (candidasis).
2. Ecografía fetal: evidencia de oligoamnios no existente previamente. Presenta una escasa
sensibilidad y especificidad.
Ambas pruebas son poco específicas y no concluyentes por lo que en casos seleccionados en los
que persiste la duda diagnóstica se recurrirá a:
3. Pruebas bioquímicas:
3.1. Insulin-like growth factor binding protein-1 (IGFBP-1) (PROM test®, Amnioquick®): La
IGFBP-1 es una proteína sintetizada en el hígado fetal y en la decidua. Está presente en líquido
amniótico a grandes concentraciones siendo su concentración mínima en sangre materna. Su sensibilidad varía del 74-100% y su especificidad del 77-98%3,3.2. Placental alpha microglobulin-1 (PAMG-1) (Amnisure®): Es una proteína que se
sintetiza en la decidua. La concentración en el líquido amniótico es de 100-1000 veces superior a la
que se presenta en sangre materna. Está ausente en muestras biológicas como el semen u orina.
Presenta una sensibilidad cercana al 99% y una especificidad que varia del 88-100% 3, 4.
Ambas son pruebas con similar sensibilidad y especificidad por lo que pueden ser utilizadas
indistintamente en los casos en los que existe la duda diagnóstica de rotura de membranas5
.
4. Amniocentesis diagnóstica. En casos muy seleccionados, el diagnóstico definitivo puede realizarse
instilando fluoresceína en la cavidad amniótica mediante amniocentesis. La detección de
fluoresceína en vagina a los 30-60 minutos confirma el diagnóstico de RPM, aunque pasado este
tiempo pierde especificidad.
En dilataciones avanzadas con membranas expuestas tanto las pruebas bioquímicas como la
amniocentesis con instilación de fluoresceína pueden presentar falsos positivos.
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